Borrador 3

(escrito hace tiempo)

Tengo letras y nada mas, no tengo alma y a veces creo que je no tengo razón, pero poseo algo de tiempo imaginario, un corazón que recién ha vuelto a latir entre manos (y soñar por las noches), unas cuantas estrellas en los ojos que he ahorrado con el paso de los años. 

No es mucho, solo tengo eso, nada más que ofrecerte, nada más que ofrecerme… Aún no te amo, no se si demore o tenga que pasar “algo”, pero…

  Yo queriendo amarte, y tu que huyes de la felicidad que puede provocar el dolor y la incertidumbre.  

Pensamientos aleatorios I (julio)

¿Por qué osas manifestar en mi pensamientos ya muertos?

¿quién te crees como para abrir la boca, hacer un desastre en mi mente para después largarte?

Es impresionante el efecto que tuvieron tus palabras en mi, así como, dices, tuvieron las mías en ti… pero no lo suficiente, nunca es suficiente.. sólo se agitaron las aguas, en un momento, volverá la calma.

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Reflexiones julio I

Tengo una esperanza albergada el ámbar de mi alma, engarzada en plata, olvidada en la pupila de mi Ser. La uso de anillo de vez en cuando, principalmente cuando la nostalgia se enreda en mis ideas y empiezo a delirar entre sueños y realidades.

Me aferro a ésta pequeña esperanza, como si toda mi vida dependiera de ella, de ésta cuasi esfera, que espera, sin esperar y espera, paso a paso, con un letrero tatuado en el pecho:

<<¿Quién eres? ¿De donde vienes? ¿Hacia donde vas?>>

Son las preguntas en la entrada el Templo de la Vida.

Iniciando con el paso firme del pie izquierdo, caminado de derecha a izquierda, sin un reloj en la mente ni una mente en el alma, busco sin encontrar, y encuentro sin esperado.

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No sé si espero ser encontrada, ahogada en la pupila del alba… o ya he sido encontrada, olvidada, dejándome en libertad.

Iktsuarpok

Hoy me llegó una intoxicación de nostalgia, macerado en filosofía. 

Extrañé esas ausencias y me perdí en la poesía. 

Entre esas memorias, en medio de esas palabras perdidas, con cafeína en las venas y fastidiada de palabras ajenas. 

  

Querido pasado:

Querido pasado:

Leí las intenciones detrás de tus letras, y te vi al otro lado de la mesa, te abracé y te vi a los ojos, escuché tus palabras, y presté atención a lo que me invitabas ver de tu vida. Vi la frustración de tu mirada al perder la jugada, y los silencios después de la sonrisa. Al finalizar la travesía, sólo te dejé ir.

Dulce pasado, aunque me tientas con tus mieles y placeres, no dejas de ser pasado, y jamás volverás a ser presente.

Adiós. 🙂