Reflexiones julio I

Tengo una esperanza albergada el ámbar de mi alma, engarzada en plata, olvidada en la pupila de mi Ser. La uso de anillo de vez en cuando, principalmente cuando la nostalgia se enreda en mis ideas y empiezo a delirar entre sueños y realidades.

Me aferro a ésta pequeña esperanza, como si toda mi vida dependiera de ella, de ésta cuasi esfera, que espera, sin esperar y espera, paso a paso, con un letrero tatuado en el pecho:

<<¿Quién eres? ¿De donde vienes? ¿Hacia donde vas?>>

Son las preguntas en la entrada el Templo de la Vida.

Iniciando con el paso firme del pie izquierdo, caminado de derecha a izquierda, sin un reloj en la mente ni una mente en el alma, busco sin encontrar, y encuentro sin esperado.

261861_543060689074860_1119934685_n

No sé si espero ser encontrada, ahogada en la pupila del alba… o ya he sido encontrada, olvidada, dejándome en libertad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s